A Rober y Almu también le llega la crisis

almu-dudaEstoy preocupada, me han recortado el sueldo, las pagas extras, ahora somos menos personas atendiendo el servicio, la gente se queja de que no la atendemos igual…y para colmo están hablando de privatizaciones. Por otro lado está la hipoteca, los precios han subido mucho, no se que va a pasar dentro de unos años

 

 

 

rober-miedoPues nosotros no estamos mejor, ha bajado tanto el consumo que las cosas ya no van igual de bien, En el despacho hemos tenido que reducir gastos, ya no sabemos de donde sacar más. Este mes vamos a cerrar con pérdidas, no se el tiempo que podemos aguantar en esta situación

 

 

 

almu-miedoEstoy pensando que deberíamos hablar con los chicos, explicarles que está pasando y que seguramente tendremos que privarnos de algunas cosas. Me da un poco de miedo, no se como van a reaccionar. ¿Cómo podemos abordar este espinoso tema?

 

 

 

Cosas de padres…y ¿también de hijos?

Seamos francos, hablar de dinero no tiene buena prensa. Nos han transmitido que lo importante no es cuanto tienes, sino cuanto vales, tal vez sea así. Pero lo cierto es que cuando tenemos problemas económicos no estamos preparados para hacerles frente. La escuela no enseña estas cosas, quizá sea un olvido o quizá no.

Pagamos facturas, hacemos pequeñas y grandes compras, pedimos prestamos, hipotecas, manejamos tarjetas de crédito y débito, etc. Nuestro contacto con el dinero es diario, continuo, y sin embargo, nadie nos ha enseñado como funciona realmente la economía.

Escuchamos que la bolsa sube o baja de manera repentina, el ibex 35, la prima de riesgo, los apalancamientos, la especulación con la materias  primas, etc. Sin saberlo todo esto influye en nuestro microcosmos familiar. Pero nadie nos lo ha explicado, parece que fuera más importante conocer la lista de los reyes godos o los ríos más caudalosos de Europa.

Las familias parece haber quedado en fuera de juego ante la avalancha de productos financieros complejos, véase el caso de las preferentes y subordinadas. En un reciente artículo del diario El País se alerta de desamparo de la población en estos temas.

Algunos países han comenzado a ocuparse. La educación financiera, por primera vez, estará presente en los curriculums escolares del Reino Unido que ha incluido, dentro de las asignaturas de educación para la ciudadanía y matemáticas, conceptos como: gestión del dinero, fiscalidad, crédito, endeudamiento, riesgo, intereses, etc.

A partir de septiembre de 2014, los adolescentes del Reino Unido, de entre 11 y 16 años, se pondrán en contacto con los usos y funciones del dinero. La idea es que las decisiones sobre nuestra economía no la tomen aquellos que se benefician de nuestra ignorancia. 

Creo conveniente que las familias hagan partícipes a sus hijos de la economía familiar. No sólo para hacerles conscientes de determinadas situaciones, si no para que aprendan los múltiples manejos del dinero.

10 sugerencias que pueden cambiar su economía y la de sus hijos adolescentes

  1. Haga sencillos registros. Durante un mes cada miembro de la familia irá anotando cada gasto que tenga, por mínimo que sea. En este primer momento se trata de saber por donde se cuela el dinero. 
  2. Diferencie entre gastos personales y gastos generales. Una vez que tengamos los registros personales completos, estableceremos dos columnas, una para los gastos personales, como la ropa, material escolar, cafetería etc, y otra para los  gastos comunes, comida, luz, alquiler/hipoteca, gas, etc.
  3. Gastos fijos anuales. En una tercera columna, compute aquellos gastos que efectúa una o varias veces al año, IBI, seguros, gastos médicos, plan de pensiones, matenimiento del vehículo, ITV, etc. 
  4. Trabaje con porcentajes. Es muy recomendable que traduzca el dinero gastado en tantos por cientos. De esta manera comparará, de manera más realista, a que está dedicando su dinero. Es probable que se lleve una sorpresa.
  5. Ingresos. Una vez que sabemos en que gastamos el dinero, pasamos a reflejar los ingresos. En una columna aparte, establezca el total de ingresos familiares, sueldos, intereses de las cuentas, alquileres, donativos de los abuelos, etc. Como los balances bancarios, el total de ingresos debe ser anual.
  6. Impuestos. Cálcule como son gravados sus ingresos, tanto mensualmente como anualmente. Establezca, igualmente, el tanto por ciento con el que se gravan.
  7. Haga balance, compare gastos e ingresos. Si está llevando bien su economía debería haber un saldo favorable a su favor. Si no es así, entonces establezca un plan anual para  conseguirlo. Es el momento de que su familia asuma, colectivamente, la necesidad de sanear la economía familiar.
  8. Ahorro. Si su saldo es positivo, haga una estimación de los gastos extraordinarios que podría tener. Una vez hecho esto, la cantidad resultante, sea la que sea, inviértala. Si no tiene formación para invertir debe procurársela. No cometa el error de que inviertan por usted, su banco por ejemplo le presentará muchos productos, pero si usted no tiene formación es probable que su dinero no sea bien recompensado.
  9. Educación financiera.  Si usted carece de formación financiera es el momento de hacer el viaje junto a su familia. Analicen el mercado y escojan el ámbito donde quieran desarrollarse: bienes raíces, oro y plata, materias primas, bolsa, etc. Mi consejo es que no intente abarcarlo todo, enfóquese en un campo concreto.
  10. Información es poder. Diariamente observe la evolución del mercado en el ámbito seleccionado. Tómese su tiempo para conocerlo, al menos precisará de un año para hacerse con la jerga y analizar los cambios. Si parte de cero el viaje será largo, pero el resultado final merecerá la pena.

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